La clasificación comienza por el caso de uso
Cada despliegue debe evaluarse en su contexto real, incluido el propósito previsto, las personas afectadas, el impacto de la decisión y el papel de RAIVA como proveedor, apoyo al responsable del despliegue o encargado del tratamiento.
Ninguna etiqueta general de producto sustituye una clasificación documentada del flujo de trabajo concreto del cliente.
Transparencia y evidencia
RAIVA está concebida para vincular afirmaciones individuales con pasajes concretos de las fuentes y mantener visibles la falta de evidencia y las contradicciones.
Un enlace a una fuente no demuestra exhaustividad. Los usuarios deben poder distinguir el resultado generado por IA, el material que lo respalda y los puntos que aún requieren revisión.
Supervisión humana
Los resultados de alto impacto deben quedar sujetos a una decisión humana competente. Para cada despliegue deben definirse funciones, permisos, puntos de revisión y vías de escalado.
Los Virtual Employees describen una orientación futura y no implican un funcionamiento autónomo sin supervisión.
Documentación y seguimiento
Las versiones relevantes del sistema, el alcance de entrada, las fuentes, los resultados y las revisiones deben documentarse de forma proporcional al riesgo y a los requisitos contractuales.
La calidad, los incidentes y los cambios sustanciales requieren seguimiento continuo. La evidencia de un resultado no demuestra el rendimiento en todos los flujos de trabajo.
Contacto de gobernanza
Para documentación sobre gobernanza de IA o revisar un caso de uso: ai-governance@raiva.io.
La clasificación jurídica y cualquier evaluación de conformidad necesaria quedan sujetas a revisión profesional antes del despliegue.
